Entradas

Mostrando entradas de 2012

Crónica de una posada

         "Sam sat down and started laughing. Patrick started laughing. I started laughing.           And in that moment, I swear we were infinite."- Stephen Chbosky Al leer estas líneas hace unos días, sumergida en la lectura de The perks of being a wallflower, deseé fervientemente tener un momento así de perfecto. Deseé llenarme de la sensación que experimentó Charlie al manejar en una pick-up con la radio a todo volumen y sus mejores amigos junto a él. Deseé comprender al cien por ciento lo que quería decir con "infinite".   Sentí simplemente que esa clase de palabra se vive, no sólo se lee. Ayer asistí a la posada anual con mis amigos de secundaria. Me recogió mi mejor amigo y he de admitir que en un principio me sentía algo incómoda y nerviosa, no por él, sino por otra situación que pasaré por alto en esta entrada (y probablemente en todas las demás). Llegamos temprano, fuimos los primeros en casa de mi mejor amiga (lla...

Por qué soy feliz? POR QUÉ?

Tan solo esta mañana he metido las narices en tres libros y dos series diferentes, con lo cual doy por inaugurado mi período de vacaciones. La verdad, esto no es para sorprenderse, ni para exclamar con sorpresa "What? no tienes vida social o qué?"...sí la tengo, tengo amigos, si a eso se refieren. Pero la mayoría de ellos deben estar tan enfrascados en sus propias lecturas y series y programas deportivos que no se nos da por interactuar...no por ahora. De un tiempo para acá, mis rituales vacacionales son básicamente leer mucho, beber mucho café y ver temporadas completas de series que no había visto (y Gilmore Girls ). Pero este año,por tratarse de Navidad, pues me dedico a ver puros episodios navideños de series que ya he visto, como Friends o How I met your mother o, de nuevo, Gilmore Girls. El navideño de Sherlock también me gusta, pero lo vi hace demasiado poco como para repetirlo tan pronto, además de que me enoja verlo sabiendo que no podré saber nada de la tercera...

Sister, sister...

Mi hermana y yo somos polos opuestos...sí, sé que suena a cliché, pero es la verdad. Físicamente no tiene importancia, teníamos que ser diferentes, la naturaleza así lo dicta, pero en cuanto a todo lo demás, no sé cómo nos las ingeniamos para ser tan totalmente distintas. ¿De verdad? ¿ni una sola similitud? Ella disfruta de ir a bares, antros, fiestas, reuniones, cada fin de semana desde los catorce años; ella puede pasar horas decidiendo la ropa que va a usar, cómo se va a maquillar, a peinar y qué zapatos combinan más exactamente con su atuendo. Ella pasa horas frente a la computadora viendo fotos de eventos sociales, accesorios, gente gente GENTE y peinados y cosméticos. Ha tenido más novios que años de vida (o al menos van a la par...ok, quizá un poco menos) y cuenta con gran cantidad de grupos de amigos a los que puede recurrir si se harta de salir con uno solo. Yo, en cambio, prefiero quedarme en casa, leer, ver series hasta que me duelan los ojos, escribir de vez en cuando. ...

Ho Ho Ho!!

Imagen
El día de hoy he dado por comenzada mi temporada navideña personal sin siquiera darme cuenta. Todo comenzó por la mañana: la ciudad estaba más fría que en la última semana y tuve tiempo libre en la escuela que no sabía cómo matar. Me dispuse a terminar (por fin) Entrevista con el vampiro; ese libro fue una maldición, no me gustó nada, es demasiado lento para mi gusto...en fin, ese no es el punto. El punto es que después de terminado el libro, me encontré sin nada productivo que hacer a las 8 y media de la mañana en la universidad, ¿qué hacer? IR A LA BIBLIOTECA, claro. El plan era dormir o simplemente sentarme a no-hacer-nada en los cómodos, mullidos y sumamente socorridos "silloncitos de la biblioteca", pero cuando llegué era demasiado tarde, numerosos estudiantes habían tenido la misma idea sedentaria que yo, quizá en busca de calor, comodidad o una fabulosa combinación de ambos...que yo no pude obtener. En fin, pasada la odisea y mi decepción, tuve que ingeniármelas c...

Rewind. Stop. Play.

Creo que lo he estado haciendo todo mal. Todo, todo, TODO mal. En primer lugar, ¿a quién quiero engañar? ¿cuál es el punto de llenar un blog con pseudo-po...bueno, no, ni siquiera poemas... pensamientos que podrían tornarse sumamente problemáticos porque son demasiado personales?. A nadie le importa mi vida privada, a veces ni siquiera a mí me importa, y de un tiempo para acá, creo que mi vida personal (al menos en el ámbito del romance y esas cursilerías) no existe. Así que voy a dejar de fingir que soy escritora y profunda y que mis palabras pueden tener algo de belleza y que vivo martirizándome con sentimientos más viejos y caducos que la lata de royal en el fondo de la alacena de mi casa, cuando la verdad es que mis palabras nunca me han satisfecho del todo. Siento que siempre termino en lugares comunes, que todo lo que escribo es trillado y estúpido y, pa' acabarla de amolar, ni siquiera refleja al cien por ciento lo que quiero decir. Alguna vez dije en FB que no se necesi...

Mñeh...

Ya no te temo a ti ni al pasado Ya no le huyo a tu recuerdo refugiándome en papel Ya no escribo con miedo a encontrarte, ya no dejo que tus restos me hablen. Ahora sólo te quiero; te quiero así, te quiero hoy, te quiero y ya. No espero, no lloro, no siento, pero te quiero Hay días que te quiero más, hay noches que ni siquiera te pienso Hay palabras que se me escapan y hay un momento fugaz, imperceptible, en el que te pierdo. Pero no importa, no tengo miedo, no te tengo, pero te quiero y no importa.

Te leo, te juro que te leo...

La cafeína me orilla a escribir; a leer, sin embargo, me obliga mi conciencia. Mi conciencia pesada como un luchador de sumo, mi alma que no halla la calma si no desenreda un nudo. Si no se detiene a saborear una línea, un verso, una canción...si no se cuenta a sí misma una historia que la haga volver a entrar en razón. Pienso que probablemente se conoce mejor a la gente por lo que lee que por lo que escribe. Yo, que hago un poco de ambas, a veces oculto la cara detrás del papel y meto las manos en los bolsillos; eso sí, sujetando la pluma firmemente (cobarde). Sin embargo, me es imposible no desnudarme ante las páginas de un libro abierto, ante otro autor y las palabras que tantas veces he deseado tener en mi boca, en mi mano, al alcance de mi pobre pensamiento listas para ser usadas en caso de emergencia, de abandono o desconcierto. Sé que no soy la única, sé que a todos les sucede. Sé que cuando me dices "lee esto" en realidad quieres que te lea a ti, que te conozca...

Pásame ese fósforo

"Quería prenderle fuego al mundo y consumirme con él."- Carlos Ruiz Zafón Pocos llegarían a comprender lo que estas palabras realmente encierran, porque lo encierran a uno. Me es familiar la sensación...esas inexplicables ganas de gritar, patalear, destruir y sobre todo de romper: romperlo todo, romper en llanto, romper vidrios, romper platos, romper ese cuaderno en que algún día escribiste miles de "Te amo" que hoy no existen, que hoy deberían quemarse en pedazos. Romper todo lazo que te ate a la realidad. Dejarlo todo y a todos atrás...sobrevivir únicamente a través de ficción, de mundos inventados, porque sólo ahí las cosas resultan como esperas. Arder...arder y consumirte lentamente en tus propios deseos inverosímiles, en tus propios sueños derretidos al calor de la verdad. Apasionarte sólo por aquello que seas capaz de manipular a tu antojo; tus historias, tus versos, tus memorias...y cuidarlas bien para que no se escapen, que al final es lo único con lo...

Volver a lo mío

Lo admito, una parte de mi esperaba otro tipo de sorpresa. Esa parte que, aunque dormida, sigue viva. Lo admito, aunque parecía no darle importancia, estuve esperando que este día llegara durante toda la semana. Lo admito, miles de ideas pasaron por mi cabeza, excepto, claro, la realidad. Pero también admito que la realidad, en cierto modo, superó mis expectativas. Hay cosas que no esperaba, por ejemplo, que fuera puntual, que abriera mi puerta, que (sí, por primera vez) saliéramos totalmente solos y me invitara todo el café que pudiera soportar. No esperaba tampoco que quisiera hablar sobre el pasado, sobre ese "nosotros" que jamás dejamos existir y que muy probablemente nunca suceda. Pero está bien, lo sabe, lo sé, lo aceptamos, lo reímos incluso. Hay cosas que deseaba. Bueno, en realidad sólo hay una: besarlo. Pero no besarlo como quien besa a un gringo en un antro sólo por ser gringo, sino como quien besa fotografías viejas o peluches rotos; con ternura, delicadez...

...

no me importa mostrarme débil mientras escribo, si aún no soy fuerte ni nunca lo he sido. no he aprendido a amar como aquí juegan, yo amo con los codos, con el sueño, con la voz, no tengo objeción en no ser correspondido. no me importa cuánto vivan mis amores, yo amo mientras dura, mientras puedo, mientras se vacía el vaso y emprendo mi camino. no entiendo cómo aman los humanos, por eso estoy aquí contigo, por tu duda, por todo lo que no sabes ni averiguas, por todo lo que das sin saber siquiera que tuviste. amo tus alas, tus vuelos, tus caderas donde termina mi noche, mi nostalgia. no me importa que no entiendas que te amo, que dudes y llores y preguntes y reclames, yo te amo, mientras dure. Edel Juárez

De cómo me deprime mi país...

Tengo vidas aquí guardadas, tengo corazones oprimidos que ya no distinguen su patria. Tengo oportunidades que se me escapan, tengo estas palabras que se elevan desde mis entrañas. A diario me pregunto cómos y por qués que sé de antemano que no podré responder... y entonces, de entre todas las vidas con que juego a diario, ¿dónde quedó la que yo me reservé? ¿dónde se detiene? ¿o será que se fue sin mi, que no la alcanzo, que soy demasiado lenta para llevar las riendas...? Me detengo, aspiro humo, aspiro muertes, vidas arrancadas, vidas felices que lo son aunque no tengan nada...yo tengo más que todas ellas, lo que últimamente me viene faltando es esperanza... Que el amor lo puede todo, que la unión hace la fuerza, que si gritamos nos escuchan, que si pedimos se nos da...ellos, los que no tienen nada, ¿es porque no piden nada?..y quienes parecen tenerlo todo, incluso el control de vidas que no les pertenecen, seguramente tampoco las pidieron sino que se las adueñaron. Justic...

Me gustas los miércoles

Sobre la vida cotidiana puedo decir que me gusta...sobre todo los miércoles. Para mi los miércoles significan placer, pero no placer físico, sexual o esas clases de placer que se suelen asociar con la palabra. No, este placer es confortable, es estar en casa sin estar, es beber pequeños sorbos de café azucarado con la brisa de mediodía entrando por la ventana, es escuchar bostezos, voces bajitas y el monótono timbre gringo que me lleva automáticamente a pensar en décadas de rock en otros lugares, lejos, muy lejos de aquí. El placer, lo admito, también es verlo a él; al héroe ocupado, al príncipe mudo que arregla el mundo con sólo una sonrisa, su sonrisa de caballero andante atrapado en otra época, en otro universo y, sin saberlo, en mis sueños más superficiales, casi infantiles... Y aunque resulte extraño, también ella me produce cierto placer...más que placer, fascinación. Me divierte imaginar cómo será su vida fuera de estas mohosas paredes, si vivirá atrapada entre su men...

Lavado en seco

Imagen
 Hoy, mientras lavaba mis zapatos, recordé el momento en que hablé a mi padre de él. Recordé su reacción, su inexplicable miedo, sus semanas de nervios...recordé lo mucho que creo que se parece a él en pequeños detalles que se me escapan como gotas de lluvia en el cuenco de las manos. Detalles que prefiero omitir como todo lo demás. Prefiero hundir mis manos en el agua y tallar y hacer espuma y jugar con ella y pensar en aquel tiempo en que la preocupación más grande era que no se acabara el jabón, que no se me fuera de las manos, que no resbalara y cayera al piso, porque si caía, alguien podría tropezar con él y caer a su lado, caer por mi culpa... Yo ya no quiero caer, ya no quiero resbalar; estoy cansada, gastada, arrugada como mis manos que permanecen dentro del agua. Estoy harta de esperar a que alguien abra la llave por mi para seguir jugando, y de jugar sola, y de perderme entre burbujas y el aroma de su piel impregnado en mi ropa. Ya, mejor un ciclo express, mejor e...

10 ESOs que ____de ti

Eso de saber lo que piensas sólo porque yo estoy pensando lo mismo... Eso de querer pasar todos los días por los mismos lugares sólo para comprobar que siguen ahí, que son reales,  que fueron nuestros, que fui tuya, que de verdad sucedió todo aquello que recuerdo y mezclo con fantasías y deseos cada vez más lejanos... Eso de que mi papalote resultara un boomerang imantado a mis entrañas, a mis manos que no dejan de acariciar tus cabellos enredados en mi memoria contaminada por ese único momento que no quiero recordar, ese único parque que no pienso volver a pisar... Eso de reír sabiendo que reirías tú también, decir lo que creo que dirías al mismo tiempo que yo...eso de pensar estupideces que sé que encontrarías fascinantes y sonreír como una autómata amarga y sin vida al notar tu lugar vacío a mi lado... Eso de escuchar la misma canción una y otra vez hasta convertirla en tu voz, en tu boca rozando mi oído mientras me prometes un mañana entre susurros y días perdidos, momentos...

Nights like this...

Llega de nuevo ese momento de la noche en que se aceleran mis latidos, parecen incrementar con cada segundo que pasa después de las doce. Me sofoco, me ahogo al compás de sábanas subiendo y bajando, enredadas entre mis piernas que buscan una salida, un respiro, la frescura de la brisa nocturna, la luz de la luna reflejada en la pared. El calor es insoportable, la habitación parece inmensa y al mismo tiempo diminuta. Parece encerrarme, amordazarme y estrellarme una y otra vez contra el infranqueable muro de la ausencia, del recuerdo, de la marca de tu cuerpo en el colchón. Pero permanezco en silencio, los labios sellados para no despertar a nadie, para no provocar al monstruo, al adiós, a la agonía de desempolvar sentimientos que creía cadáveres olvidados en el armario. Y me callo porque es tarde, muy tarde para gritar, para llorar, para romper ventanas y tirar puertas y salir corriendo lejos de los muertos que me dan tanto miedo.  Míralos, están dormidos como tú y yo; inconsci...

A ver...¿qué?

Hoy es día de escribir, de pensar, de sentir....TE Hoy es día de recordar, de vivir, de sentarme a llorar...TE Hoy es día de contemplar un ayer arrancado de raíz, una vida que pudo ser feliz, hoy es día de odiar...TE Ya no quiero tener miedo de decirlo, de gritarlo, de desgarrarme venas y piel y voz y corazón y todo con tal de que me escuches de una chingada vez, porque nada me causa peor espanto que ahogarme en mi propio llanto. Hoy es día de vomitar estas palabras sin sentido y sin razón, sin intentar poemas, sin inventar palabras, sin crearle significados escondidos a nada, sin darte nada, sin ofrecerte nada porque ¿a quién engañamos? no lo tomarás de todos modos, no quieres nada, no me quieres nada.... Hoy es día de que te calles, de que me mires y me dejes hablar y odiarte y abofetearte por horas. Es día de que te quedes inmóvil viendo cómo me deshago en tu presencia, cómo berreo, pataleo, cómo te saco de mi mente sólo para poder correr más rápido y ver si te alcanzo esta vez...

El corazón también sabe bailar

Imagen
 Respiraba profundo una y otra vez sin resultado. Mi corazón latía fuertemente dentro de mi pecho… ¿sí?, sí, aún estaba dentro. Las luces del escenario se veían reflejadas en las cortinas detrás de las cuales aún me refugiaba. En cualquier momento ese manto protector me expondría a miradas, voces, movimiento, emoción y expectativas Pasaron ante mis ojos las horas de arduos ensayos, el constante agotamiento físico que me había consumido durante las últimas semanas y que parecía haberse ido a otro lado, expulsado por la adrenalina. Había visto ya el día anterior el trabajo de los demás competidores: giraban, saltaban, se sostenían sobre la punta de sus pies como si no representara la más mínima dificultad y, por si fuera poco,  ahora se daban el lujo de expresar verdaderas emociones justo frente a mis ojos, frente a los ojos de los jueces, frente a los ojos del público que aplaudía extasiado. Mis compañeras y yo habíamos llegado horas antes al teatro REX,...

UGH...

¿Será el destino? ¿Será que no tenemos tal o que no hemos querido aferrarnos a él?... Cualquiera que sea la razón, APESTA. La vida, las coincidencias sin sentido y el supuesto destino apestan a decepción. La incertidumbre, mis lágrimas, mi sangre al salir de heridas reabiertas una y otra vez, apestan a salitre, a vacío, a soledad. El futuro apesta a ausencia, a desilusión...la ilusión apesta a podrido y todos, TODOS a mi alrededor apestan a desconocidos. Incluso yo apesto, me descompongo en cobardía, en promesas; me consume el ayer, soy carroña del pasado. Y tú...tú también hiedes, apestas a miedo, a culpa, a fingida indiferencia. Me hueles a humedad por tanto llanto, a canción vieja, a poema gastado y roído por el tiempo, un tiempo que antes era nuestro. No sé cómo ni por qué en algún rincón de mi mente este encuentro llegó a parecer una buena idea, la mágica solución, la divina cura para tanto dolor, para todo ese pasado tan pesado en su brevedad y sus vacías expectativas. Pe...

De París y papalotes

Imagen
Esta semana ha estado llena de descubrimientos. El primero y el más importante ha sido esa sensación de paz que llega cuando finalmente dejas ir aquello que te obsesionaba y cuyo recuerdo no te dejaba avanzar. Me gusta saber que no me encuentro ya atada a nada ni a nadie, y me doy cuenta de que probablemente ha sido así desde hace mucho, pero justo ahora es que tomo plena conciencia de mi libertad emocional y lo que esta significa. Sinceramente, nunca antes había experimentado algo igual, y la primera imagen que vino a mi mente cuando noté este cambio en mi interior, fue la de un papalote al que se le suelta la cuerda y se aleja con el viento para liberarse y liberarme. Es, como dirían los gringos, un "Win-win". Así que me he dedicado a correr por el campo sin tener que llevar al papalote conmigo, sin temer que se atore en los árboles o que le caiga un rayo; sin detenerme a desenredar el cordón, sin tropezar y sin miedo a que éste me derribe y no pueda volverme a l...

Caliente...caliente...

Encuéntrame. Por favor, encuéntrame. Observa con cuidado, que quizá no tengas otra oportunidad de verme. Búscame entre risas ruidosas, abrazos interminables y manos suaves. Busca aquello que conoces, aquello que amas, lo que siempre has visto mío en otras personas, lo que creas que me pertenece y que otros me han robado con el único afán de hacer que me recuerdes. Fíjate... ¡No!, no te distraigas, estás cerca. Sigue a aquella sombra, la que está por doblar la esquina. ¡Corre!, ¡alcánzala! ¡alcánzame! no te detengas esta vez. Mira, se pierde de nuevo, desaparece, se difumina, usa el cielo como camuflage y el viento como maquillaje. ¿Te rindes así de fácil? Ahora das media vuelta y regresas el camino andado esperando señales nuevas. Cualquier diminuta pista que te encamine una vez más en la dirección adecuada; la que perdiste hace tanto y ahora buscas entre personas sin cara y miradas sin luz. Te acercas a la barra y pides tu café de siempre. Te resignas, te sientas en el rincón más...

A nadie en particular

Porque soy cobarde escribí TE AMO con letra muy pequeña en la esquina de un cuaderno. Fui valiente entonces, lo escribí con pluma, así quizá el amor dure por siempre, escrito con tinta indeleble donde sólo yo pueda leerlo, donde nadie pueda arruinarlo, ni siquiera tú. Porque soy incapaz de enfrentarte te escribí una carta furiosa con todo lo que me molesta de ti; tus caprichos, tus rabietas, tu inmadurez y tu falta de sentido común. Mi ira se materializó en 3 hojas de papel y caligrafía muy fea, tan fea como todos estos sentimientos que no pude contener, pero tampoco pude escupir en tu cara. Por estúpida, por ilusa, llené cientos de páginas describiendo cada uno de tus rasgos, tus manías, tu forma de caminar, de mirar, de hablar, el sonido de tu voz, el sonido de las calles mientras caminábamos juntos bajo un cielo tan gris y tan hermoso que me fue difícil describirlo. Pero todo está allí, inmortalizado en mis diarios, en mi memoria, en la mano que se encargó de reducirte a 5...

Para que parezca que te quiero

Me disfrazaré de chica bonita...dejaré crecer mi cabello hasta la cintura, lo alaciaré todos los días. Usaré zapatos caros, perfume caro, ropa cara... ¿cara? sí, mi cara también tiene arreglo. Pintaré una máscara del color de mi piel, me la pondré cada vez que te vea. Rizaré mis pestañas para que te fijes en ellas y no en mis ojos que gritan tu nombre... y daré un color carmesí a mis labios para ocultar las ganas que tienen de besar los tuyos. Me ocultaré detrás de lo que muchos llaman "belleza"; y el brillo de mis ojos lo darán mis lentes de contacto, y el rubor de mis mejillas no me lo darán tus palabras ni el roce de tu mano, sino algún polvo que adquiera por catálogo. Compraré un short cortito y haré todo lo posible para que mis piernas luzcan flacas, para que parezca que he recorrido distancias largas con tal de encontrarte en mi camino. Abriré mi escote para que no quieras que te abra mi corazón; usaré tacones y aprenderé a caminar segura con ellos para que pienses...

QUERIDO LUCAS

  Alicia se levantó a la hora habitual, estiró brazos y piernas y fue a mirarse en el espejo del baño. Nada había cambiado desde el día anterior, seguía igual de hermosa: ojos miel, cabello oscuro y ondulado, nariz afilada y una sonrisa resplandeciente que nadie había visto en mucho tiempo. Sin embargo, parecía no ser suficiente, ya que durante los últimos cuatro años de su vida había estado sola, en aquel minúsculo y desordenado departamento, reflejo del desastre en que se había convertido su vida desde aquel día en que había perdido al ser que ella más amaba.      Se metió en la regadera como de costumbre, por poco resbaló cuando el jabón cayó cerca de sus blancos pies; por un instante deseó haber caído y quedarse ahí tirada, esperando que alguien se diera cuenta de que estaba en problemas, de que se encontraba herida, o siquiera se percataran de su existencia.      Se vistió con lentitud y peinó su cabello de la misma manera que lo h...

Bla bla blah...

Sí, las palabras me importan en demasía (por algo estudio Letras, carajo). Puedo perdonar un error si no es ortográfico. Puedo olvidar, pero nunca un acento. Puedo hacer de mi vida una metáfora y de mi tiempo una historia. Las líneas de tu boca pueden enredarse en mi memoria, pero jamás las palabras salidas de ella. No sé dibujar, pero sé describir con detalle enfermizo lugares, caras y gestos. Yo no veo, yo leo...leo miradas y sonrisas y versos de realidad. Leo aquellos poemas que nunca escribiste, las canciones que compones en sueños y los sueños que conviertes en rimas. Yo no hablo, yo escribo...escribo ficciones salidas de tus labios y transcribo lo que digo, lo que dije, lo que te dije y te canté. Recito los días en prosa monótona y cada sentimiento lo vuelvo poesía, MI poesía. Sí, las palabras me importan cuando las entiendo, cuando las pienso y las siento. Me importan aún más que los actos...ACTOS...hablar, escribir, leer, escuchar; todos verbos, todos ACTOS, todos vivo...

Déjame

Déjame reír al contemplar tu sonrisa puesta en otros labios. Deshacerme en carcajadas; que me duelan las costillas, el abdomen, las mejillas...que me duela todo, menos tú. Déjame gozar la hilaridad de mis suspiros y burlarme del absurdo de tus besos. No me digas que te duele, no me grites que te importa, no te quedes en silencio. Permíteme reír, huir de tu recuerdo. Déjame seguir hasta quedarme sin aliento, sin risa, sin voz, sin nada. Déjame contar chistes sobre tu cabello, ridiculizar cada "te quiero", inventarme una comedia de los dos... y que a coro rían conmigo los fantasmas y los sueños, que mis ojos se humedezcan y ahoguen el llanto, que mis labios se partan en una sonrisa al pronunciar tu nombre y mis manos se aferren al suelo. Déjame morir riendo, pensando en lo gracioso de tu adiós, en la cruel ironía de tu ausencia. Déjame olvidar promesas, un futuro que se esfuma y se ríe en mi cara igual que tú. Pero no me dejes arrancarte, ni a tu sonrisa ni a tus ...

Let it rain, let it pour...

Imagen
Al igual que yo, muchos de ustedes encontrarán los días nublados o lluviosos de lo más inspiradores. Se respira otro aroma, se piensa distinto, con mayor nostalgia, con cuidado...a algunos afortunados les da por escribir poemas o componer canciones; enamorarse de la vida, de la gente desconocida que pasa corriendo delante de nosotros por la calle enfundados en impermeables y cargando paraguas más grandes que ellos mismos. Las grandes ciudades parecen tranquilizarse, darse un respiro. A menos, claro, que se cuenten los continuos embotellamientos provocados por accidentes e inundaciones. Sinceramente, quizá porque toda mi vida he sido peatón, nunca me han importado estos detalles. La lluvia, la brisa, el olor incomparable a tierra mojada, los cielos grises, el aire helado, los niños jugando en charcos sin importarles los alaridos de sus madres, me hacen atesorar días como estos y prometerme guardar cada uno en mi memoria de forma especial. Y es que desde hace ya un buen tiempo la l...

La rapidez nos consume lentamente

        “La más rápida conexión a Internet”, “la mejor comida rápida”, “el auto más rápido de la década”, “contéstame rápido, tengo prisa”. Seguramente estas frases le son familiares a más de uno, y probablemente las relacione con su día a día. Al parecer la vida del ser humano se ha reducido a obtener recursos y realizar actividades a la mayor velocidad posible, lo cual resulta irónico, ya que la paz y tranquilidad tan buscadas en el ajetreo diario quedan en el olvido en cuestión de segundos.      Esto se debe principalmente a la constante necesidad de producir, obtener y consumir bienes y servicios. Por ejemplo, una fábrica de útiles escolares empleará a aquel trabajador capaz de producir la mayor cantidad de lápices en el menor tiempo posible, beneficiando económicamente a la empresa y a sí mismo. El ahorro de tiempo es una valiosa herramienta dentro del mundo capitalista; mientras menos tardes en producir, menos tardarás en vender, y las g...

Primeros

Pocas cosas resultan más aterradoras y emocionantes que las "primeras veces". El primer día de escuela, por ejemplo, está siempre plagado de expectativas... ¿cómo serán mis maestros? ¿les caeré bien a mis compañeros? ¿qué aprenderé? y, la que en mi infancia y buena parte de mi adolescencia me ha hecho temblar las rodillas... ¡¿dónde está mi salón?!. Ante la inevitable llegada de primeras experiencias llegan también esos miedos inexplicables, fantasiosos, imposibles. Ejemplo personal: imaginas tu primer beso una y otra vez y comienzas a preguntarte ¿cómo lo haré? ¿y si beso mal y decide que no le gusto más? ¿y si me quedo sola toda la vida por no saber besar?. Naturalmente, con el tiempo descubres que no hay nada qué temer y que fuiste un completo idiota al crearte toda una maraña de problemas ridículos en la cabeza; que lo importante es dar el primer paso y lo demás viene solo en olas imparables que te llenarán de satisfacciones, retos, y que a su vez traerán OTRAS nuevas ...