UGH...

¿Será el destino? ¿Será que no tenemos tal o que no hemos querido aferrarnos a él?...
Cualquiera que sea la razón, APESTA.
La vida, las coincidencias sin sentido y el supuesto destino apestan a decepción.
La incertidumbre, mis lágrimas, mi sangre al salir de heridas reabiertas una y otra vez, apestan a salitre, a vacío, a soledad.
El futuro apesta a ausencia, a desilusión...la ilusión apesta a podrido y todos, TODOS a mi alrededor apestan a desconocidos.
Incluso yo apesto, me descompongo en cobardía, en promesas; me consume el ayer, soy carroña del pasado.
Y tú...tú también hiedes, apestas a miedo, a culpa, a fingida indiferencia. Me hueles a humedad por tanto llanto, a canción vieja, a poema gastado y roído por el tiempo, un tiempo que antes era nuestro.

No sé cómo ni por qué en algún rincón de mi mente este encuentro llegó a parecer una buena idea, la mágica solución, la divina cura para tanto dolor, para todo ese pasado tan pesado en su brevedad y sus vacías expectativas. Pero ya no, ahora sé que no hay magia, ni milagros, ni planes preconcebidos por Dios ni por nadie...No hay sueño que por soñarse tantas veces no llegue a desgastarse ni esperanza oscura que no haya debido apagarse...apesta toda esta mierda, y el amor más que cualquiera; el amor apesta a muerto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

The Urge

#SorryNotSorry

Entrada