Reminiscencias

Por culpa del novio y su ociosidad, hoy me dispuse a releer (y borrar) las notas que escribí en FB en el pasado muy pasado.
No sé cómo pude sobrevivir mis locos (not) años de adolescencia escribiendo como si tuviera retraso mental INTENCIONALMENTE y deseando de forma tan desesperada pertenecer a yonoséqué categoría de personas escuchadoras de banda, reggaetón y esas cosas del diablo. Además de que por algún motivo encontraba sumamente reconfortante el andar restregándole mis penas amorosas y ardilleces al público en la forma de respuestas cargadas de indirectas no tan indirectas a tests ultra estúpidos, de los cuales fácil me eché unos 20 y 18 tenían las mismas preguntas en un orden diferente. Nefasto.

Esos son los contras de mi experiencia de hoy, aunque no puedo negarlo, también me encontré con muchos pros.
No sé si por mi naturaleza romántica o porque soy la persona más jodidamente ociosa del universo, me la pasé toda la mañana leyendo sobre todo los tests y diciéndome a mí misma: "Mí misma, no has cambiado tanto como crees. Oh, mí misma, eres tan ingeniosa e hilarante en tus respuestas"(o al menos las que la moxez me permitió comprender). Además de que observé que en esas infames notas se encuentra el único testimonio que he dejado de mi vida preparatoriana, la cual me cuesta mucho trabajo recordar a detalle por los enormes pedazos que bloqueé de mi memoria, cortesía de #Univa.

Después de todo fueron buenos tiempos, y comienzo a sospechar que en realidad nunca he tenido malos tiempos. Los amigos más importantes siguen ahí y quizá ya no duermo en casa de Chabela todos los fines de semana  ni chismeo todas las mañanas con mis (LAS) amigas, pero al menos nos vemos una vez al mes y en días festivos, como cumpleaños y Navidad.
Cambiaron muchas cosas, obviamente. He pasado de Jamás Besada a Relación Deseada, por ejemplo, y las ardilleces y lo que creí que era una decepción amorosa se sobrevivieron con gracia y dignidad...mucha más dignidad que las del promedio de niñas de mi edad, al menos.

Creo que he hecho bien. Creo que aunque muchas veces siento que no soy suficiente o que no tengo nada para ofrecer al mundo o que todo tiempo pasado fue medio asqueroso, en realidad ha sido todo lo contrario. 
Es gracioso. A excepción de mis gustos musicales y mi situación sentimental, no parece haber nada nuevo bajo el sol, a pesar de que seis años han pasado desde la entrada más vieja. Sigo siendo la misma; la única diferencia es que ya no me escondo ni me da vergüenza ni tanto miedo. La mejor parte es que las personas con quienes me he compartido ya sabían quién era desde entonces y no sólo se quedaron, sino que han crecido conmigo. Al menos todos escribimos como la gente, que ya es ganancia.

No puedo borrar todas mis notas. Qué oso, pero así soy yo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

The Urge

#SorryNotSorry

Entrada