Desenvoltura

Odio ser consciente de mi cuerpo.
Me siento muy rara, como si no fuera yo...y me da mucho miedo mirar.

Es muy diferente mirarme al espejo, donde ya tengo un lugar seguro, una cara y una postura ensayadas para verme más o menos estándar, como en las fotos, que sólo mirarme...mirarme en "todo mi esplendor", aunque ni siquiera sé lo que eso signifique. Mirarme en mi hábitat natural, moviéndome como la gente, haciendo quiénsabequé gestos y caminando de quiénsabequéforma que para mí no se siente. En lo último que pienso mientras camino por la calle es en cómo camino por la calle y, sin embargo, eso es lo que los demás ven todo el tiempo. 

Cuando soy capaz de identificar mis propios movimientos y las formas de mi cuerpo y cómo han de verse, puaj! prefiero irme a tapar hasta la cabeza con todas mis cobijas. Grotesco espectáculo he de andar dando por la vida.

El odio al propio cuerpo ¿será culpa de la sociedad, culpa mía o de (chan chan chaaaan) el sistema? Años de preguntarme lo mismo y sigo sin saber remediarlo, si tiene remedio, si algún día seré capaz de ignorarlo o, mejor aún, de agarrarle tantito cariño a la envoltura de todos mis miedos imbéciles e ideas ridículas.

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