Body shame

Comencé a engordar alrededor de los 8-9 años. De "gorda", "mete la panza", "pomponia" no me sacaban en mi casa. El tono no era nada violento, pero creo que las palabras sí.
En realidad en la escuela nadie parecía notarlo. No era la niña buleada por ser gorda, a lo mejor porque no era la MÁS gorda; pero aun así comencé a ser consciente, muy consciente de que no me cerraba la falda ni los pantalones, de que se me subía el chaleco, de que casi se me botaban los botones de la blusa.
Ya entrada en los 10-11-12 llegué a la firme conclusión de que la razón de todos mis pesares era... pues... mi peso. Ninguno de mis crushes se fijaba en mí, todas las niñas en todos lados se veían mejor que yo y no podía, por mi vida, encontrar ropa con la que me sintiera cómoda.
No usaba faldas, shorts, blusas sin manga ni de tirantes. Me daba asco y me hacía llorar. 
Una vez mis primas (las bonitas, las que pasaron la vida en natación y ballet y siguiendo con su mamá la dieta de La Zona) nos invitaron a su alberca. Mi hermana era flaca, ellas eran flacas, hasta mis tías y mi papá son de complexión delgada. ¿Qué hice? Me quedé sentada, llorando, sin querer que nadie me viera en traje de baño. Mi vergüenza pudo más que mis ganas de jugar con mi familia en la alberca, la máxima diversión de la vida.
Creo que la única que de verdad llegó a atacarme con todo aquello fue mi hermana, y eso porque ella siempre ha sabido lo que me duele, lo que me emperra; y cuando se enoja no duda en usarlo. Supongo que soy igual con ella.

En la secundaria medio se me acomodó el asunto, pero con ello vinieron las estrías que cubren mis piernas y mis costados, y esas sí no se quitan nunca. Todavía nada de shorts más que para jugar volley, nada de lo demás más que para dormir... y si acaso. Creo que lo que más me molestaba no era que me vieran, sino verme y saber que ESO era lo que veían los demás. 

Entooooonces como a los 15 años tuve suficiente e hice una dieta que me duró como tres años, con sus altas y bajas;  me metí a jazz y para mi fortuna lo amé; y comencé a ver que tal vez, sólo tal vez, a la gente no le importaba TANTO verme. Incluso llegaban a hacerme cumplidos cuando me probaba vestuario para alguna presentación o algo. De pronto me sentí más cercana a mi amiga la bonita, pero sólo un poco.
Desde entonces... no sé, mi peso sigue fluctuando.
 Llegué más delgada de Canadá y mi prima la del cuerpo escultural me dijo que "aunque sea por anemia, pero bajaste y es lo bueno". Rude as fuck, si me preguntan. ¿Por qué no me pregunta qué aprendí, a dónde fui, si hice amigos, si me sentí chida? Lo que sea, pero no cuál era mi dieta. 

No puedo decir que mi cuerpo y yo estamos 100% reconciliados desde que mi peso se estabilizó, en realidad es una constante lucha. Ya uso shorts, vestidos y demás y hasta sé elegir los que me van bien, pero vivo con miedo de que un día vuelva a ser la misma tortura verme al espejo, elegir mi ropa, salir a la calle sin sentirme vista por todos lados (y de eso ya tengo suficiente por ser... pues... mujer ¬¬); y lamentablemente aún tengo días así, en los que quiero ponerme lo más holgado que me encuentre y no salir de mi casa para nada.
Sé comer. Sé lo que no debo comer y lo que sí, e intento mantener un equilibrio que a veces me gusta olvidar. Me gusta saberme en control, sentir que si me dejo ir un poco puedo volver con relativa facilidad, como dejar caer un yo-yo y recuperarlo justo antes de que toque el piso.

Nunca intenté ser bulímica o anoréxica, me daba demasiado asco, miedo, y me gusta comer. Pero a veces llegaba a pensar que era la única alternativa. Ahora sé que no. La alternativa es buscar lo que te gusta y que tu cuerpo se desenvuelva en ello, sea lo que sea, sólo así recuperas el control que te pertenece. No, no serás Megan Fox, pero aprenderás a amar cada línea que cuenta tu historia.

Ha sido un viaje largo y nada fácil. Me ha tomado más de la mitad de mi vida aceptar el envoltorio que me contiene, y no debería ser así. Nunca debió ser así.

Moraleja: No traumen a los niños con sus pancitas y no les compren cosas dos veces al día en la tienda. En general, sean buenos con las personas. Son personas. Fin.
Video, para quien lo necesite :)

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