Back on track

Sooooooooooo

Hoy me sentí mucho mejor. Ya no tengo fiebre, sólo me duele la garganta y estoy mormada. ¿Por qué? Quién sabe, ni siquiera tengo mocos. Empiezo a sospechar que eso de que la mormadez la causen los mocos es un mito, yo digo que son las flemas (lovely talk, eh?).

Fue un buen día. Volví a sentirme productiva en el trabajo. Verán, llevaba como tres semanas dedicada ocho horas al día a UNA. SOLA. TAREA. Una tarea que ni siquiera me exigía nada mentalmente, sólo un poquito de atención y buena memoria. Pero era eteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeerrrrrrna como libro de Murakami. Entonces, esta semana la terminé por fin y pude hacer otras cosas que sí me gustan más, como corregir en papel y diagramar libritos para que se vean superpadres y todos ustedes los puedan leer más fácil. De nada. Mil.

Además, tuve ensayo. MAAAAAN, that shit is hard (that's what she said). Y eso que nos aplazaron la presentación y ahora se supone que todos deberíamos respirar, pero respirar fue lo que menos pude hacer porque fue hora y media de una coreografía tras otra, y una con dolor de garganta. Así no se pinches puede.
Pero es una buena señal, mientras más jodida me siento después de un baile más ganas le eché, entonces estoy satisfecha con el resultado.

Conclusión: mis días buenos se conforman de las cosas que amo hacer + ganas de hacerlas. Shocker.

Comentarios

Entradas populares de este blog

The Urge

#SorryNotSorry

Entrada