Day after day...
Por si no lo has notado, soy una persona de hábitos.
Osea, todas las personas en el mundo lo somos. Por eso siempre nos sentamos donde mismo en clases, pedimos el mismo café, agarramos el mismo vagón en el tren (cuando es posible) y así...peeeeeeeero, mis hábitos son un poquito más enfermos específicos. Supongo que todos tenemos esas manías, pero pocos las escriben en sus blogs porque de seguro tienen una vida.
Uso pluma azul para ciertas materias, y negra para otras. Si por algo se me olvidó la azul y traigo la negra (sin albur), pido prestada o compro una azul, porque si no la vida no funciona, se rompe el orden.
Si un día decido que me voy a lavar la cara antes de dormir (porque después sería un poco difícil), ten por seguro que lo haré TODAS LAS NOCHES a partir de entonces; posiblemente después de agarrarme el cabello y antes de lavarme los dientes, en ese orden, por siempre y para toda la eternidad.
OH SÍ, buen día aquel en que decidí agarrarme el cabello para dormir, peeero nomás le doy dos vueltas a la liga, porque si le doy 3 está muy apretada y se me marca en el cabello y si le doy una, pos se me cae.
Y así acontece mi estar en este mundo...pero lo que yo me vengo preguntando el día de hoy es si puedo hacer de las personas un hábito también.
Supongo que no al grado de aquello que depende completamente de mí, como desayunar hot cakes todos los sábados o usar la taza roja para mi café todos los domingos, pero en cierto sentido también la gente que frecuento se me convierte en un hábito y, por tanto, en una decisión.
Decido estar con ellos todos los días, hacer (o no hacer) ciertas cosas, pero no otras; acostumbrarme a sus propios hábitos y saber que, por ejemplo, Pepe llega siempre puntual a todos lados, pero Juana se toma 15 minutos de elegante retraso. A su vez, Pepe sabe que probablemente me tardaré uno o dos minutos más que él en llegar y Juana intenta llegar con sólo 10 minutos de elegante retraso, porque conoce MIS hábitos. Funcionamos todos como una maquinita bien aceitada.
Yo nomás les advierto que soy medio obsesiva con mis métodos, patrones y demás. Si eres parte de mi rutina, no saldrás de ella fácilmente...más vale que te acostumbres.
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