Contrastando ando
La mala noticia es que ayer, de nuevo, no escribí ni miergas. La buena es que esto de escribir "a diario" ya casi se acaba... venga, sí se puede.
Ayer tuve un día asqueroso y una noche padrísima. Lo del día lo podemos adjudicar, como siempre, al horrible trabajo con su horrible gente y las interminables horas que debo pasar rodeada de cholos.
Lo buena onda fue que por fin, después de miles de millones de años de ser ignorada en la vida cuando decía "quiero ir a Red Pub, es tan británico y cervecero y bonito", lo conocí!! es tan británico y cervecero y bonito!! y Nacho y su banda no apestan, sólo su vocalista semidesnudo es medio ridículo, pero nada que no se pueda arreglar con un buen manager (ah, y su guitarrista es DIOS).
Cuando se les acabaron los 15 minutos de fama, Mónica, su corona de flores y yo pasamos a la segunda parte de la velada: chismes y tragadera MIL! fue mi parte favorita, no mentiré.
Algo pasa que siempre el chip del chisme le gana al del desmadre y el alcohol y las cosas que a todo jovenzuelo normal deberían atraer...pero creo que desde hace mucho quedó claro que eso de la normalidad no se nos da a mis círculos sociales y a mí.
Fue bonito, necesitaba tiempo de calidad con otro ente femenino sin tener que andar en plazas y rezar por que haya terminal en la comida china, para variar. Me sentí un poco como cuando prácticamente vivía en casa de Chabela en la secundaria, pero creo que esos días han quedado atrás por siempre. Y ya no le sigo, porque lloro.
Es triste darme cuenta de las cosas que solían ser tan normales en mi vida y ahora es poco problable que vuelvan a suceder. Por otro lado, hay muchas miles de otras cosas que están por suceder y yo nunca jamás pensé que fueran posibles!! unas por otras.
Comentarios
Publicar un comentario