The girl on fire
¿Quieren saber cómo he pasado la tarde?
Ok, ya que insisten, les cuento:
1.- Gritando de emoción por la noticia del año: REBOOT DE GILMORE GIRLS.
2.- Tratando de descifrar dos de las 24 cosas que Rosianna ha aprendido ahora que tiene 24 años. A veces habla muy rápido y no entiendo todas sus palabras porque es inglesa y maravillosa y, por más que repito la parte que quiero escuchar, no me queda muy claro. A lo mejor porque usa regionalismos británicos...
3.- Viendo videos de Moka, porque cada que los veo me vuelvo a sentir como lejana y como su fan, y se me olvida que es mi amiga ahora. Luego lo recuerdo y es todo aún más osom.
4.- Frikeándome cada que recuerdo que me quedan sólo dos semanas de prácticas antes de ser lanzada de nuevo al vacío y pensando en las posibilidades reales de que me dejen quedarme. No tengo la menor idea de las posibilidades reales y, además, no importa la respuesta porque ya estoy emocionalmente involucrada. Será horrible, será como cuando mi primer crush me dijo que quería que fuéramos sólo amigos.
5.- Emocionándome poquito porque mañana tengo jazz y escuché comentarios alentadores en mi clase pasada, lo que quiere decir que tal vez quizá si tres de mis compañeros se rompen una pierna yo podría tener un solo. La verdad no estoy emocionalmente involucrada con el solo aún, pero la posibilidad está ahí hasta que se diga lo contrario.
6.- Pensando y repensando en lo que consumo últimamente. No en términos de comida, sino en cómo utilizo mi tiempo libre: las series que veo, los libros que leo, la música que escucho, los videos que me gustan, los artículos a los que doy clic en internet y por qué...
Me da gusto evaluar esto, porque creo que estoy sacando provecho de cada uno de los productos que muy amablemente me ofrecen el internet, la vida y las amigas que recomiendan cosas y que son ellas mismas padrísimas (también las consumo...o sea, paso mi tiempo con ellas [y con el novio, pero esa es otra historia]).
Parenthood & The West Wing: Series que estoy viendo y no había visto antes. La primera la empecé a ver francamente sólo porque sale Lauren Graham. Pero mientras más avanzo, más me gusta. Me resulta muy interesante la representación que hacen de la familia. No es sólo UNA familia con UN problema que todos luchan por resolver, sino que es más real. Son varias familias, cada una en su propio contexto, con sus diferentes altas y bajas y sí, de repente se entrecruzan unas con otras. Se ven los problemas como en local y a gran escala. Está padre. Me gusta observar dinámicas familiares, hasta la mía. Me gustaría escribir (bien) sobre algo así algún día.
También West Wing es maravillosa por cómo funciona la narrativa. Es ágil, te pierdes a veces con tanta terminología política, pero no se trata todo sobre eso, sino de individuos haciendo un trabajo ultraestresante también, y me ponen mucho a pensar sobre ética laboral, sobre la presión y el trabajo arduo que implica hacer las cosas bien a cada paso. Aunque se trate de algo muy pequeñito, es importante y repercutirá en cosas más grandes a largo plazo (cofcofEDICIÓNcofcof).
Lueeeeeeego estoy viendo a Rosianna, constantemente, todo el tiempo. Se analiza a sí misma y al mundo y a la importancia de las historias con el cuidado que sólo le pondrías a lo que más amas en el universo: Historias + tú misma = Amor del bueno. Adoro escucharla hablar no sólo por su hermoso acento, sino porque articula sus ideas de una forma tan clara que puede convencerte de lo que sea, DELOQUESEA. Lo bueno es que usa ese poder para el bien, y te hace abrir la mente y verte a con los ojos que ella se ve, y prestar atención y pensar y querer crear cosas y rodearte de lo que realmente amas y AAAAGHHHH!! La mejor.
Lueeeego tengo a las amigas, LAS AMIGAS. Todas ellas tienen algo que decirme si quiero escucharlas, no sólo literalmente, sino que están ahí, como fuentes de energía a las que me puedo conectar cuando yo quiera para regenerarme y convertirme en algo mejor, más rico, más alerta a todo, a los discursos de quien tengo enfrente, a la forma de contar, de ser, de experimentar. Me inspiran mucho, me hacen querer crecer y descubrir y convertirme en una fuente de energía para ellas también.
Ya había mencionado en la entrada anterior que me siento despierta, como si en esta etapa de la vida se estuvieran definiendo muchas cosas y, afortunadamente, estoy presente para notarlas, para cambiar lo que haya que cambiar, para avanzar y crecer en lo que realmente es importante.
Pareciera que las personas con quienes comparto la vida, las formas en que decido usar mi tiempo y cada aspecto de mis días está diseñado para reconfigurarme en alguna manera. Me gusta mucho. Ya era hora.
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