New to town, with a made-up name, in the (snow)angels city, searching fortune and fame...

(Cada que intento escribir algo, loquesea, del texto sin forma al que presuntuosamente llamo novela, termino por acá).

Hace un año salió a la luz 1989, cuando yo estaba en Canadá. 
Yo apenas había descubierto RED unos meses antes; de hecho fue el soundtrack que me acompañó al DF, y State of Grace fue la canción que me consoló la noche que me despedí de él, cuando mi mamá y mi hermana tuvieron que darme respiración de boca a boca para no ahogarme en llanto (okay, no tanto así, pero sí...) y me dijeron lo ma ra vi llo sa que era mi relación (sigue siendo, por si tenían pendiente).
Obvio, 22 fue la canción que posteé en mi cumpleaños canadiense, lejos de todo lo que conocía, excepto, claro, Taylor Swift.

En fin, Moka tuvo a bien pasarme el nuevo álbum completito el día que salió, y por ello le estaré eternamente agradecida.
1989 no es sólo el mejor pop que he escuchado en mucho tiempo, sino que dio una especie de continuidad a mi viaje, y me hizo sentir conectada con mis amigas de acá y la gente de allá al mismo tiempo. 
De pronto todos cantaban o hacían referencia a Blank Space en clase, o escuchaba Shake it Off cuando salía con mis únicas dos amigas extranjeras. También, mi maestra de jazz amó el disco y, por sugerencia mía, nos montó la coreografía de New Romantics (chafona, la verdad). La sesión de cool-off después de bailar era marcada con Clean. 
Poco después, descubrí que el álbum completo tenía la misma, la mismita longitud que lo que yo tardaba en llegar de la puerta de mi casa al salón de clases, cuando no paraba por café. Si eso no es obra de los dioses de la música comercial, no sé qué sea.

Me dio un ritmo cuando más lo necesitaba, cuando tuve que hacerme una rutina nueva y sentirme de algún modo conectada a lo que me rodeaba. Me dio un corito en qué pensar en esos días en que prefería no pensar mucho y pasar una hora en la regadera. Me dio escalofríos inesperados en más de una ocasión. Me dio un hilo delgado, pero firme, al cual aferrarme para no perderme por completo cuando era invisible y desconocida; me dio la oportunidad de seguir siendo yo, con mis gustos musicales cuestionables y compartidos.

Así que FELIZ CUMPLEAÑOS, 1989, me mantuviste cuerda y feliz durante dos meses de frío y soledad, y por ello agradezco al cosmos y a Taylor Swift, por su música maravillosa y sus labiales perfectos.

Canciones favoritas (en orden de aparición en el disco, pero no en mi corazón):

1.- Blank Space: Más graciosa que Picture to burn, lo cual es mucho decir.
2.- Clean: La música y la voz son perfectas, PERFECTAS para la letra, como fragmentadas y... rotas y líquidas. No sé si tenga mucho sentido, pero no sé cómo más explicarlo. Hay una línea que me recuerda a TFiOS; casi lloro, pero no.
3.- New Romantics: Me dan ganas de pararme a bailar y de gritar y me da escalofríos con su "aaaaah ah ah ah" antes de que explote el coro y quiera aventar papeles o confeti por el mundo. ESTANBUENA y fuerte y quiero que Taylor Swift se case conmigo y me escriba canciones por siempre. Fin.

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