RANT while you can o Putostodos

Llovió sin ganas.
Y yo sin ganas.
Y quiero irme a bailar y no puedo porque llovió sin ganas.
A veces pienso que la vida sería más fácil si no me hubiera ido.
A veces pienso que amo tanto, tanto bailar que no podría dejarlo por un año para trabajar, y hoy me cuestiono si valdrá la pena hacer lo que hago por conseguir un verano fuera de aquí, donde llueve sin ganas.

Y luego tengo esta cosa que no sé de dónde salió ni cuándo y hace que se me vaya el corazón a la garganta y a las manos, como si no pudiera más y quisiera salirse de mi pecho e irse también... y sólo descansa cuando lo veo a él, cuando me abraza, cuando sonríe, cuando me toca, cuando me mira (¿o no me mira?).
Y sé que se quiere salir porque tiene miedo, porque se sabe condenado al fracaso, porque prefiere huir antes de que sea tarde...y sabe que es tarde por el simple hecho de que me ha dado oportunidad de pensar en él más de lo que debería, más de lo normal, más de lo que se considera sano, y me ha dado tiempo suficiente para percatarme de que tal vez...

Y no escribo esto porque quiera que lo sepa, o porque pretenda convertir mi furia y mi miedo y mi tristeza y mi confusión y a este monstruo incontrolable que crece dentro de mí en poesía o algo que valga la pena leer...lo hago simplemente porque si no escribo, lloro.
Aunque quizá más tarde llore de todos modos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

The Urge

#SorryNotSorry

Entrada