Escucho la voz de Rosianna en el fondo. Escucho la elocuencia, el ensayo, el trabajo, las ideas transparentes y las palabras con cada partícula que las persigue y las define y, al definirlas, las limita. Quiero palabras, quiero definir y fluir a la vez, quiero tener sentido, hacer sentido, sentir. Me siento ansiosa cada vez que me topo con un libro bien escrito, un ensayo sobre cualquier estupidez que, sin embargo, tiene profundidad y multiplicidad, pequeñas ramificaciones que sólo unos pocos privilegiados podrán notar y seguir. Se me acelera el corazón porque para mí eso es todo, es la gloria, es la vida. Y saber que no lo tengo, que no es fácil, que tal vez nunca lo alcance me llena y me vacía a la vez. Me explotan posibilidades como fuegos artificiales. ¿Cuántas combinaciones nuevas de signos podré dar a luz antes de que se me acaben las ganas, las manos o el tiempo? ¿Cuántas veces necesito leer lo mismo para que se le acaben las potenciales respuestas, los sig...
Prometo que los próximos posts serán más que quejas y quizá resulten un poco más interesantes para la gente que no es...pues...yo. Regularmente, la única persona con quien me siento realmente agusto cuando me enojo es mi mamá, lo cual es sumamente injusto para ella y me hace sentir una basura, porque ella es siempre (o casi siempre) quien menos tiene que ver con el asunto por el que traigo la carota todo el día y sólo me dan ganas de gritar y encontrar un pretexto, por pequeño que sea, para hablarle mal a la gente y hacer MÁS jetas y llorar porque mi madre no merece que le hable mal y le haga jetas. Pero no sé, a lo mejor lo feo del amor incondicional es eso...que el otro sabe que puede hacerte daño y no importa, porque igual te ama y lo amas y un día, te va a tocar a ti hacer berrinche y el otro se va a aguantar (OJO: no hablo de relaciones golpeadoras y violencia. Hablo de los días en que estás hasta la madre por cualquier cosa y te desquitas con X. Las relaciones violentas no a...
Engañar es un arte que, si se hace como se debe, paga muy bien. Y luego dicen que el arte no engaña...digo, que el arte no paga. Dicen que si te dedicas a ser un artista de cualquier índole, te puedes ir despidiendo de la buena vida, de comer en restaurantes finos, de salir de vacaciones una que otra vez. ¿Te has trepado a un avión? sí, no va a pasar, mi rey. Mejor dedícate a contar dinero que no es tuyo, porque es lo único que pagará tu estancia en este mundo cada vez más caro e, irónicamente, cada vez más feo. Nueva York, Londres, París, las ciudades cliché por excelencia y que (cómo no) funcionan como escenario para tus pendejadas, los momentos que creas en tu cabeza paseando por los Campos Elíseos o qué sé yo por dónde, en tu cabeza se van a quedar. Es mejor así; lugar más seguro para tus sueños no puedes pedir. ¿Quieres la verdad? No es mi negocio. ¿Quieres respuestas? Primero hazte las preguntas correctas. Eres un niño, no sabes nada de la vida y lo peor es que, muy ...
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