The Imitation Game
No he pensado en nadie más que en mí y en los espíritus que me hablan últimamente, los que me dan algo que pensar, algo que sentir. Tal vez por eso no termino de sentirme sola.
Mis conexiones humanas se limitan a voces roncas, ásperas; a piel oscura, a historias robadas; a lo extraño que sigo incansable, intentando habitar cuerpos que se me escapan, ojos que me quedan grandes.
Intento poner algo bello en este mundo, verme reflejada en el pozo, lanzar palabras y canciones y susurros como piedras que reboten y hagan ruido, y formen ondas en el agua inerte.
Amor, dolor, pasión, rencor, miedo no son nada si no pertenecen a nadie, si no enturbian y no arrasan y no escriben en las paredes. No son míos si no los arrebato, si no los exhibo para que alguien se los lleve sin permiso.
Somos la locura de alguien más, impostores, actores de nuestra propia vida.
Es ridículo y sublime, es el fondo del pozo.
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