De vínculos rotos y otros absurdos

Quisiera contarte... quisiera contarte lo que hay, lo que ha habido y lo que parece que habrá de nuevo en mi vida, esta vida de la que decidí sacarte y a veces me acuerdo...me acuerdo de que te saqué, me acuerdo de que estuviste, me acuerdo de que te extraño...a veces.
Déjame decirte que no me arrepiento, que sí me dolió, que sí te quiero, que sí quisiera contarte durante horas y horas en el teléfono...pero no me arrepiento.
¿Sabes lo que de verdad quisiera, más que contarte?... quisiera no haberlo conocido, y que no lo conocieras, y que no existiera ya; aunque de cierto modo ya no existe.
Quisiera que dejara de ser un problema, una constante sin vigencia, una barrera, lo que me impide contarte, o verte, o quererte igual que cuando te contaba de él.
He hecho muchas cosas desde que no estás. Han pasado sólo algunos meses, pero la diferencia es enorme y la veo y la vivo cada día, a cada minuto, mientras me apresuro de un lado a otro, mientras pienso en millones de cosas a la vez y, de pronto, me entran esas ganas de contarte, o me llega desde lejos el sonido de tu voz, o tu cara sonriente al decirte que soy feliz, que no me falta nada, que por fin abrí otro ciclo...un ciclo en el que no apareces.
¿Por qué me faltas y no? ¿Por qué te extraño y no? Quizá porque sé que si un día de estos tomo el teléfono y te llamo, vas a estar del otro lado y será como si nada hubiera sucedido, y podré contarte y podrás aconsejarme y podremos reírnos mucho y con ganas...quizá porque sé que estás aunque no estés, quizá porque tengo el poder de decidir si te quiero o no en donde estás, porque no te has movido, soy yo quien se fue en realidad, soy yo que no te quiero...no te quiero contar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

The Urge

#SorryNotSorry

Entrada