Me gusta categorizar cosas...y personas...y así
Tuve un fin de semana entretenido. Estuve con mis viejos viejos amigos y mis nuevos viejos amigos. Mis nuevos nuevos amigos, quienes son amigos de mis nuevos viejos amigos, no pudieron asistir.
De mis viejos viejos amigos ya les había contado. Son los perpetuos, los que sin importar cuánto tiempo pase y lo que suceda durante ese tiempo, seguirán estando ahí por los siglos de los siglos. Incluso asistiremos a una boda y todo. Eso es crecer juntos a lo Friends, no? oh, la meta de mi vida.
Mis nuevos viejos amigos son los amigos que elegí para pasar juntos por la maravillosa etapa de la universidad. No pude haber escogido peores y, a la vez, no pude haber escogido mejores.
Ha sido muy extraño...a veces todavía me pregunto cómo terminé congeniando con seres tan tan tan TAN diferentes a mí y a la gente que solía frecuentar antes de entrar al misterioso mundo de las letras.
Hace tiempo que no éramos sólo nosotros (noestoycontandoalagregadocultural-túsabesquiéneres), desde los gloriosos y locos días de aventura improvisada que nunca había experimentado en mi vida. Al menos un día a la semana terminábamos en algún rincón cercano al centro de la ciudad, descifrando los grandes enigmas del universo (con indispensable ayuda del alcohol y un poco de rockandroll, por supuesto) y develando secretos profundos, MUY profundos (quizá demasiado profundos) sobre nosotros mismos. ¿De dónde surge esa confianza espontánea? hay cosas que saben mis nuevos viejos amigos que a mis viejos viejos amigos les tomó años averiguar.
En fin, hoy fuimos sólo los 5 de nuevo (Y Dany, pero está bien), y no pude evitar sentir algo de nostalgia...lo cual es muy estúpido porque ni siquiera ha pasado tanto tiempo desde aquellos hermosos/desastrosos días. Supongo que evolucionamos veloces como el rayo y ahora ya no sólo somos amiguitos de pisteadera, sino que hemos pasado a la etapa de "no necesitamos estar juntos a diario para amarnos locamente", más como mis viejos viejos amigos.
-¿Y qué hay de tus nuevos nuevos amigos?- se preguntarán...pues...digamos que son algo así como un accidente. Son la parte no-tan-descabellada de mi vida universitaria. Digo, no es que no estén dementes, es que su demencia es distinta; más científicoloco y menos rockstardelaperdición...pero esa es otra historia.
Diría que los quiero a todos por igual, pero la verdad es que no. No puedo querer igual a personas que me han hecho ver lados tan diferentes del mundo y de mí.
Así es como hay una nueva nueva yo, una nueva vieja yo y una vieja vieja yo...de algún modo, todas parecen encajar, todas soy yo y todos son mis amigos y a todos los quiero igual, pero diferente.
De mis viejos viejos amigos ya les había contado. Son los perpetuos, los que sin importar cuánto tiempo pase y lo que suceda durante ese tiempo, seguirán estando ahí por los siglos de los siglos. Incluso asistiremos a una boda y todo. Eso es crecer juntos a lo Friends, no? oh, la meta de mi vida.
Mis nuevos viejos amigos son los amigos que elegí para pasar juntos por la maravillosa etapa de la universidad. No pude haber escogido peores y, a la vez, no pude haber escogido mejores.
Ha sido muy extraño...a veces todavía me pregunto cómo terminé congeniando con seres tan tan tan TAN diferentes a mí y a la gente que solía frecuentar antes de entrar al misterioso mundo de las letras.
Hace tiempo que no éramos sólo nosotros (noestoycontandoalagregadocultural-túsabesquiéneres), desde los gloriosos y locos días de aventura improvisada que nunca había experimentado en mi vida. Al menos un día a la semana terminábamos en algún rincón cercano al centro de la ciudad, descifrando los grandes enigmas del universo (con indispensable ayuda del alcohol y un poco de rockandroll, por supuesto) y develando secretos profundos, MUY profundos (quizá demasiado profundos) sobre nosotros mismos. ¿De dónde surge esa confianza espontánea? hay cosas que saben mis nuevos viejos amigos que a mis viejos viejos amigos les tomó años averiguar.
En fin, hoy fuimos sólo los 5 de nuevo (Y Dany, pero está bien), y no pude evitar sentir algo de nostalgia...lo cual es muy estúpido porque ni siquiera ha pasado tanto tiempo desde aquellos hermosos/desastrosos días. Supongo que evolucionamos veloces como el rayo y ahora ya no sólo somos amiguitos de pisteadera, sino que hemos pasado a la etapa de "no necesitamos estar juntos a diario para amarnos locamente", más como mis viejos viejos amigos.
-¿Y qué hay de tus nuevos nuevos amigos?- se preguntarán...pues...digamos que son algo así como un accidente. Son la parte no-tan-descabellada de mi vida universitaria. Digo, no es que no estén dementes, es que su demencia es distinta; más científicoloco y menos rockstardelaperdición...pero esa es otra historia.
Diría que los quiero a todos por igual, pero la verdad es que no. No puedo querer igual a personas que me han hecho ver lados tan diferentes del mundo y de mí.
Así es como hay una nueva nueva yo, una nueva vieja yo y una vieja vieja yo...de algún modo, todas parecen encajar, todas soy yo y todos son mis amigos y a todos los quiero igual, pero diferente.
Comentarios
Publicar un comentario