Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2013

De por qué no veo películas NUNCA

Imagen
Anoche, por fin, después de semanas intentándolo sin resultado, después de vivir en la incertidumbre porque nomás se cargaba a medias, vi HUGO. Ni siquiera estoy segura de por qué me entraron tantas ganas de ver esa película, porque no soy muy cinéfila y sólo veo películas en las que hay actores que me gustan, o de las que llegué a ver el trailer y llamó mi atención, o cosas así. Pero con Hugo sólo...no sé. Tal vez tenga algo que ver con que hace poco fui a una librería a buscar un libro (duh) y vi Hugo en una de las estanterías. La portada y la edición eran preciosas; además, fue entonces que me enteré de que la película esa estaba basada en un libro. Recordé que había estado nominada a Oscares, aunque no recuerdo si ganó alguno, y que el tal Martin Scorsesse (director de la película) era el non-plus-ultra y en fin...ah, además llegué a ver gifs en Tumblr con frases que me gustaron, y quizá todo este conjunto de información en mi cabeza hizo PPFSSSSHHH y fue un indicativo de que yo ...

La importancia de llamarse Diario

Imagen
Desde que tengo uso de razón (bueno, quizá no tanto) escribo un diario. Pero lo gracioso es que no lo escribo "diario", sino sólo cuando siento que hay demasiado en mi cabeza y nadie más lo puede saber, o nadie más lo puede entender (porque a veces ni siquiera yo me entiendo). De hecho, escribir todo eso en un lugar seguro me hace aclarar mis ideas a menudo; y a veces me sorprendo al leer lo que escribí, porque son cosas que ni siquiera yo sabía que pensaba o sentía...pero mis diarios no siempre fueron tan padres y profundos como ahora (ajá). Mi obsesión con estos maravillosos cuadernos personales viene de mucho tiempo atrás, pero esa historia es algo vergonzosa y extraña y digna de ser escrita en un diario y no en un lugar público como éste (con dos lectores). Sólo digamos que escribo desde los 6 años, y que desde entonces la calidad, tanto de lo escrito como del implemento con que lo escribo y el cuaderno en que lo escribo, es mucho mejor que entonces (obviamente).  M...

Querid@ hij@ del futuro...si es que estás ahí

He pensado mucho en lo que haría contigo si estuvieras...pero, la verdad, no tengo ni la más mínima idea de si en realidad existe o existirá alguna fibra maternal en mi ser algún día. Así que me limito a divertirme imaginando lo que, en un escenario de vida perfecto y maravilloso (e inexistente), haría para ti. Hablando abiertamente, la forma en que te moldearía si pudiera hacerse eso con los hijos. En primer lugar, si eres niño, NADA DE VIDEOJUEGOS hasta que tengas unos...10 años (hablo en serio). No tengo problema con que te gusten los superheroes y los cómics (MEJOR si lees cómics...leerías ALGO) y las figuras de acción. Incluso podría comprarte pijamas de Batman (porque Batman es el mejor de todos para siempre jamás) si lo desearas. Sí, sé que "todos tus amigos tienen Wii" o lo que sea que exista entonces y que será así súper pro..peeeeeeeero hay cosas más importantes en esta vida que vivírsela pegado a una pantalla golpeando gente, cuando puedes pasarla pegado a una pan...

Epifanía

Voy a sonar a señora de cincuenta años que no tiene idea de cómo usar Internet, pero en estos tiempos se ha vuelto cada vez más difícil guardar ciertas cosas. No me refiero a "cosas" tal cual, sino a uno mismo. Y es que constantemente nos vemos invitados por todas las redes sociales existentes, o por la camarita de la computadora, o incluso por blogs como éste, a compartir más y más acerca de nosotros. Ya nada es privado, y a veces esto puede resultar positivo porque te conoces mejor y te abres más fácilmente a los demás...das a conocer tus gustos y disgustos, tus sentimientos y hasta tus mañas más enfermizas. El problema viene cuando tratas de crear a alguien más para quienes te leen o te ven en Youtube o te siguen en Twitter...porque entonces ya no sabes quién eres ni por qué, ni si estás siendo falso o sólo estás descubriendo un lado de ti que no conocías. Hay toneladas de datos inútiles que en otros tiempos no hubiera confiado ni a mi mejor amiga en el mundo, pero que ...