Crónica de una posada
"Sam sat down and started laughing. Patrick started laughing. I started laughing. And in that moment, I swear we were infinite."- Stephen Chbosky Al leer estas líneas hace unos días, sumergida en la lectura de The perks of being a wallflower, deseé fervientemente tener un momento así de perfecto. Deseé llenarme de la sensación que experimentó Charlie al manejar en una pick-up con la radio a todo volumen y sus mejores amigos junto a él. Deseé comprender al cien por ciento lo que quería decir con "infinite". Sentí simplemente que esa clase de palabra se vive, no sólo se lee. Ayer asistí a la posada anual con mis amigos de secundaria. Me recogió mi mejor amigo y he de admitir que en un principio me sentía algo incómoda y nerviosa, no por él, sino por otra situación que pasaré por alto en esta entrada (y probablemente en todas las demás). Llegamos temprano, fuimos los primeros en casa de mi mejor amiga (lla...