Here, now
Salí de terapia este mes. He hecho yoga todos los días este mes. Volví a jazz este mes. No he tenido ni un solo ataque de ansiedad este mes. A excepción de Año Nuevo, no he llorado este mes. Ha sido excepcionalmente bueno, y mi humor ha permanecido estable, feliz estable, nada de euforia ni cambios bruscos... y me siento en paz conmigo, lista para lo que sea, dispuesta al menos a intentar lo que sea. No me engaño pensando que esto durará para siempre, que estoy en una montaña rusa que solo sube, porque nada es permanente, pero ha sido maravilloso y no ha sido una felicidad vacía y sin razón. De hecho, sé exactamente en qué está fundamentada, en qué parte de mi cuerpo y de mi mente, en qué hechos, qué conductas están en el pasado y cómo funciono ahora. Como dije en el post pasado, la claridad llegó y, para mi sorpresa, se quedó... Aunque quizá no fuera una sorpresa. Quizá deba reconocer de una vez por todas que he trabajado por ser quien soy ahora, que hubo pérdidas, que hubo in...