Quejicus
Hoy desperté con la noticia de que Alan Rickman está muerto. He pasado todo el día pensando en por qué... por qué de camino al trabajo me dieron muchas ganas de llorar, y me acordé de los días en que murieron mis abuelos, y me dieron más ganas de llorar. ¿Por qué siento su muerte más cercana de lo socialmente aceptable para una estrella de cine que vivía a miles de kilómetros de distancia y a quien ni remotamente llegaría a conocer? Lo que es más, ni siquiera tengo idea de qué clase de persona era, si era buena onda, si pelaba a sus fans, si estaba casado o tenía hijos. Nada. Sólo su nombre y a algunos de sus personajes. Uno en particular: Severus Snape. Si me preguntan por qué me entristece tanto que se haya ido, la respuesta es simple y llanamente: no sé. No sé si sea porque Harry Potter, sus personajes, sus películas y todo lo que tenga que ver con él son muy, muy cercanos a mi corazón. Significan cosas difíciles de explicar para quienes no representa lo mismo. Crecí con ellos...