Crónicas canadienses Parte 4, 5?: A day in the life...
Despierto temprano. Me niego a pisar sin calcetines. Me pongo calcetines y piso, piso, piso… Me baño con agua tan caliente que me enrojece las rodillas. Me visto; de dos a cuatro capas de ropa, dependiendo de lo que dicte el clima hoy. Bajé una aplicación que me dice la temperatura. Es necesario cuando se vive bajo un cielo al que le gusta jugar bromas pesadas. Pesadas como la nieve en verano. Maquillaje, pelo suelto y abrigo si me siento optimista esta mañana. Ojeras, lentes, cola de caballo y sudadera si el hastío es más fuerte que las ganas de parecer persona. Preparo café en la cafetera sofisticada con las cápsulas prefabricadas que lo limitan a uno a tomar solamente una taza de tamaño regular. Ni modo, sabe mejor que el convencional. Si tengo tiempo, me lo tomo. Si no, lo vacío en el termo que tan amablemente me regalaron cuando se dieron cuenta de mi adicción. Salgo enfundada en todo lo que se pueda, preparada para lo peor (como siempre). Hoy no está tan mal, hoy sí puedo ...